La
labor de enseñar se encuentra estrechamente relacionada con la historia de la
humanidad. Sin embargo algunos elementos que permiten caracterizar como
profesión esta actividad solo se encuentran a partir de la conformación de los
sistemas educativos como resultado de la estructuración de los estados
nacionales.
La
función docente como acto público está
definida y reconocida en el marco de los estados modernos como una profesión en
el contexto del ámbito sociocultural y socio político. Es una práctica que se
expresa como correlato de los imaginarios y las comprensiones que las
sociedades y comunidades nacionales y regionales tienen de la educación. La
sociedad aprecia al maestro desde los mismos parámetros que el produce y propone como procesos y estructuras de
formación de los sujetos y los reconoce como maestro en tanto representa y
expresa los valores social mente
reconocidos en el espacio de su propia práctica educativa.
Los
maestros tenemos una responsabilidad muy grande con la sociedad, tenemos que
aprovechar las nuevas tecnologías y asumir el compromiso de conocerlas,
manejarlas y saber utilizarlas. Es una ventana que les damos a nuestros
estudiantes y a la sociedad enseñándoles a buscar la información, evaluar
críticamente y reconocer sus autores. Nuestra sociedad debe ser competente, con
elementos necesarios para asumir posturas propias frente a los medios, una
sociedad que indaga y participa democráticamente en las decisiones políticas de
nuestro país.
La
ciencia y la tecnología como discursos propios de la modernidad y el
conocimiento y la cultura como estructuras determinantes del desarrollo
sostenibles se median a través de la práctica docente por la relación entre
educación y pedagogía que propone el marco de tensión fundamental en el que se expresa el conflicto al
convertirse en el principal objeto enseñable a partir del cual el maestro
convoca la subjetividad.
Las
reformas educativos como actos de gobierno, es decir, como acciones a través de
las cuales el estado establece elementos para orientar las políticas de
la educación, que son el resultado de un proceso complejo en el
que intervienen componentes internos y externos a la realidad social y
educativa de un país.
DOCENCIA Y COMPROMISO SOCIO- POLÍTICO
Todo
acto educativo es un acto político. Esta proposición que ha de estar en la mente de todo educador debe hacerle
revisar continuamente sus prácticas educativas para tomar conciencia de que
proyecto social subyace a ellas: ¿para qué educa, en defensa de que intereses,
en oposición a que ideologías? “
En
todas las épocas las transformaciones sociales, ideológicas y culturales están
a la orden del día, la actual no tiene por qué ser la excepción, sin embargo,
lo que si hace la diferencia entre una y otra es el papel y la actitud que
asumimos ante ella.
El
rol que juega día a día la educación es el resultado de un compromiso
adquirido, de una manera consiente o circunstancial, de convertirse en un medio
que no solo transmita conocimientos o forme hábitos, sino que nutra lo
suficiente a todos los involucrados en el proceso educativo.
La globalización
y la revolución tecnológica forman parte de nuestro quehacer cotidiano y por
ser relativamente nuevas, causan expectativas a nuestro medio, lo que significa
un desafío que depende del profesionista de la educación convertirlo en
oportunidad.
Es
claro el papel que tiene la educación: ser el medio que equilibre los avances científicos
y la esencia de lo humano, promoviendo así individuos íntegros conscientes de
su trascendencia y, por lo tanto, responsables con las nuevas generaciones.
En todas las épocas las transformaciones sociales, ideológicas y culturales están a la orden del día, la actual no tiene por qué ser la excepción, sin embargo, lo que si hace la diferencia entre una y otra es el papel y la actitud que asumimos ante ella.
El
rol que juega día a día la educación es el resultado de un compromiso
adquirido, de una manera consiente o circunstancial, de convertirse en un medio
que no solo transmita conocimientos o forme hábitos, sino que nutra lo
suficiente a todos los involucrados en el proceso educativo.
La
globalización y la revolución tecnológica forman parte de nuestro quehacer
cotidiano y por ser relativamente nuevas, causan expectativas a nuestro medio,
lo que significa un desafió que depende del profesional de la educación
convertirlo en oportunidad.
Es
claro el papel que tiene la educación: ser el medio que equilibre los avances
científicos y la esencia de lo humano, promoviendo a si individuos íntegros conscientes
de su trascendencia y, por lo tanto, responsables con las nuevas generaciones.
TRANSFORMACIÓN DE LA
PRACTICA DOCENTE
http://www.oei.es/docentes/articulos/funcion_docente_compromisos_eticos_ibarra.pdf
http://es.scribd.com/doc/91450099/Docencia-y-compromiso-socio-politico
http://www.rieoei.org/rie25a01.htm
http://willyfigueroa.wordpress.com/2009/03/25/compr-socypolit-maestro/




A pesar del compromiso que pueda asumir un docente venezolano, su realidad es que en su mayoría no cuentan con los recursos didácticos ni pedagógicos para responder a las tecnologías actuales; aunado a la indiferencia de los gerentes educativos que desestiman sus condiciones laborales, su dignificación como profesionales y su validez de opinión con respecto a posibles reformas y su implementación. Es importante incorporar reformas educativas que cambien esta realidad y que los gerentes educativos entiendan la importancia de la planificación educativa para lograr la transformación del modelo educativo.
ResponderBorrarcomañera las dos tiene mucha razon una con su analis y la otra con su comentario como va hacer posible que en pleno siglo 21 en algunas escuelas y lisceos se este impartiendo clase con un pizaron y tiza, nuetra eduacion tiene que ser mas que eso tiene que ser de caracter democratico y librador , que el alumno sea dueño de su enseñaza y aprendizase
ResponderBorrarGracias y exito!!!!!
El rol del educador tiene múltiples funciones, que el docente debe desempeñar con ética y eficiencia para formar integralmente persona que se desenvuelvan adecuadamente en la sociedad.
ResponderBorrar